en silencio mordaz que devora,
buscas mi voz por tu camino
no la hallas ni en el meandro del olvido.

¿Por que será que no la encuentras?
quizás porque voló a otras metas
donde no puedas desgarrar su canto
hastiado de tanto lamento y llanto.

Un día vino el viento y me la pidió
para llevarla con el y hacer una canción
que hable de esperanzas y de amor
y yo se la di para que sanara mi dolor.

Ahora solo tengo la voz de mi pluma
que crece blanca como en el mar la espuma
y tengo mis ojos, y tengo mis manos
y una garganta rosada sin voz ni llanto.

Y vuelves y me pides que te de mi voz
reclámala al viento que es su dueño y señor,
pero te advierto que no te la va a dar
porque el la quiere para poderla amar.

Porque el ya sabe que tu lacerante abrazo
fue quien le causó a mi voz tanto daño,
que fue tu alma solaz y caprichosa
la que hizo que volara como mariposa.

Así que ahora no vengas a buscar
lo que una vez tu alma quiso despreciar,
asesinaste mi amor y mi cariño sincero
con tu risa y tu sentimiento traicionero.

Mi pena y mi llanto se dieron a la vida
saqué mi pena, sequé mi lágrima,
arranqué tu recuerdo, agoté tus besos
de la flor de mi estío, del surco de mis versos.

Ya no busques mi voz y olvida mi cariño
ya no tengo nada que darte en mi camino,
mis manos se las di al cielo y mis ojos les acompañó


















