Cada día estoy más convencida de que eres tú la que necesito, cada día me pregunto cómo será estar a tu lado, cada día te siento más dentro de mí, cada día es más fuerte este sentimiento, cada día es más real y palpable, cada día que pasa sé que tu y sólo tú eres la que sanará por completo mi alma atormentada.
Sí, ella es, quién? Victoria es su nombre y cómo ironía de la vida, su mismo nombre aporta la consecuencia final a todas las miserias y penas a las que he estado sometida a lo largo de mi vida.
Todo empezó porque sí, apenas sin darme cuenta, ella se acercó o yo me acerque a ella y a ese rinconcito que tiene lleno de sueños que escribe como si fueran reales o dónde escribe sus idas y venidas siempre llenas de amor y tranquilidad.
Un buen día me dijo que si me importaba que escribiera esas historias tan bonitas, me decía que me quería y que me amaba y entonces le pregunté: No te importa que yo nunca te devuelva esa respuesta? su contestación fue: Amor, yo te esperaré no me importa lo que tardes, lo que sientas en estos momentos, te esperaré, no me importa lo que digan, lo que hagan o lo que dejes de hacer, confío en ti y siempre me vas a tener ahí, para lo que sea, para lo que necesites decir, para cuando quieras venir a mí y ahí empezó todo dentro de mí, nadie había confiado tan ciegamente en mí, nadie me había otorgado la paz interior que necesitaba para mí misma, nadie me había dado tanto y sin pedir nada a cambio, antes siempre había algo en mi contra o la educación del niño, o el que dirían la gente, la familia, ella es todo lo contrario, quiere ser parte activa en la educación de mi hijo, nuestro hijo como dice, tan dulce ella… me embelesa mientras la escucho. Otro ejemplo de su fiel e incondicional amor, es que su familia no sabe su amor hacia las mujeres y un día le dije: no le digas a tus papis, no hace falta que les hagas pasar por ello ya que su familia según me ha contado es muy tradicional, y me respondió: No mi amor, cuando llegue el momento yo les diré quién eres, es mi vida y mi felicidad y deberán aceptarlo si me aman.
Por primera vez siento que no debo mentir para no hacer daño, convirtiéndome con ello en la persona que no soy, por primera vez siento que vale la pena luchar por esto que está naciendo, por primera vez siento que no estoy sola y que ya nunca lo estaré.
Victoria, dulce, encantadora, inteligente y paciente mujer, en algún momento no sé en cuál, te metiste dentro de mí y por fin ya no me hace falta el recuerdo de aquel amor que un día viví, porque hoy por fin puedo decir que quiero vivir esta nuestra historia que está empezando a existir, cómo la única y definitiva historia que exista para el resto mis días.
Nuestra distancia es larga, muy larga, pero un día nos fundiremos en un abrazo que no nos separará jamás.
Este escrito, esto que me nace desde el fondo de mi corazón, es una muestra de amor hacia a ti, de lealtad y fidelidad hacía ese día que salió de tu boca la palabra exacta, la palabra que logró sacar de mi esa venda que cegaba mis ojos, dejándome atada a un pasado que hacía tiempo que había muerto ya, esa palabra, la palabra… CONFIAR.
Te adoro, gracias por llegar a mi vida, tan clara, respetuosa y delicadamente como lo has hecho.
Yoyo