Después de un tiempo y de un largo periodo intentando conseguir un fututo mejor, vuelvo a mi querido blog, vuelvo a refugiarme en los abrazos invisibles de vuestras letras, que lo más probable sean quizás los verdaderos y más sinceros abrazos que he conocido. He pasado un tiempo en el que creía que mi vida cambiaba, en el que pensaba que había conocido personas que valían la pena, pero las personas son como todo lo demás, un suplemento más en la vida en la que finalmente te das cuenta que algunas cosas las quieres y otras no.
Y así a la espera de saber lo conseguido o lo que se ha de volver a intentar, voy caminando por un sendero en el que descubrir es el mejor regalo que obtengo.
Todo me cuesta mucho, me supone un gran esfuerzo anímico mantenerme en pie, vuelvo a confiar menos y nada en las personas que me rodean, la falsedad es una telaraña rápida que unge el alma de algunos, la envidia, la mentira, los celos, las falsas promesas y el miedo lo envuelve todo cada vez más y más. La soledad es lo único que va quedando a los pies de mi cama.
Soledad dueña de todo y dueña de nada
envuélveme en tu agria añoranza
hasta que se acorten los miles de kilómetros
que me separan, de mi única esperanza.
Yoyo





















